Recordando el invierno en Montevideo.
Ahora llueve, el frio es agradable, un poco más húmedo. Cuando camino, escuchando tan solo el eco de mis pasos tengo la extraña sensación de familiaridad de que estoy acompañada de alguien ¿los recuerdos? o... la de un observador de mi vida, de todo. Como si el acto mismo de caminar fuera lo que yo observara. Observo vivir. No es algo nuevo, algo que sienta ahora. Es simplemente algo que pasa y ha pasado y seguirá pasando. La naturaleza misma que me rodea se hace presente y yo la observo, y me observo en ella, caminando con ella, sin afanes ni temores, tranquila pero siento el vértigo de pensar en un instante eterno, como si observara en el instante todos los instantes, o como si de repente, sintiera tanto que ya no puedo pensar. El frio, la lluvia, caminar y recordar "historias", simplemente historias. Después de todo solo basta con caminar simplemente. Vivir. Que satisfactorio es.
Mónica Arenas
jueves, 12 de noviembre de 2009
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